lunes, 31 de diciembre de 2007

El viejo dragón que guarda nuestros tesoros


El soporte cinematográfico es tan frágil que la mayor parte del cine de la etapa muda se ha perdido parcial o completamente. Por ello, ya desde 1898 se alza la voz de alarma sobre la necesidad de crear un tipo de institución que conservara las películas como parte del patrimonio cultural de la humanidad. Este aviso fue lanzado por vez primera por el operador de Lumiere, Boleslas Matuszewski, que sugirió un “depósito de cinematografía histórica”
Ya entrado el siglo XX, en 1914, nacía el que será con el tiempo uno de los pioneros de la conservación cinematográfica; Henri Langlois (Esmirna1914-París 1977). Hombre carismático, trabajador incansable y de gran sensibilidad, Langlois profesaba un apasionado amor por el cine.
En 1935, Langlois y Franju, fundan la Cinemátheque Francaise, con gran esfuerzo y gracias a la ayuda financiera del entonces editor de La Cinématographie Francaise, Paul-Auguste Harlé, se hacen con sus dos primeras copias de cine; La caída de la casa Usher (The fall of the House of Usher. Jean Epstein, 1928) y El nacimiento de una nación (Birth of a nation. D.W. Griffith, 1915).
Este era el comienzo de una institución que se convertirá en pieza clave para la historia de la cinematografía mundial. La Cinemateca francesa preservó de la destrucción no sólo multitud de películas francesas sino las copias de Intolerancia (Intolerance, David W. Griffith,1916), Avaricia (Greed. Erich von Stroheim, 1925 ), películas de Pabst y Dreyer, Nosferatu (Nosferatu, F.W. Murnau, 1922) o el El gabinete del Doctor Caligari (Das Kabinett des DoktorCaligari, Robert Weine, 1920) entre otras.
También rescató de su pérdida las primeras películas de Howard Hawks y restauró La marcha nupcial (The wedding march, Erich von Stroheim, 1928). La labor de la Cinemateca tanto de búsqueda de material como la de su conservación fue incansable desde sus inicios, copias de las películas, carteles, fotografías etc...
“El animador de una cinemateca es una especie de encantador de serpientes, un flautista de Hamelín, Es muy duro...” decía Langlois.
En 1948 se inaugura, gracias también a la iniciativa de Langlois, el Musée Permanent du Cinéma en la Avenue de Messine en París, y en el que una de las actividades era la exhibición en una pequeña sala que se convirtió en punto de referencia y encuentro para algunos jóvenes cineastas que con el tiempo fundarían su propio cine-club; Francois Truffaut, Jean Luc-Godard, Eric Rohmer, Claude Chabrol o Jacques Rivette, eran asiduos de la sala donde descubrieron y más tarde reivindicaron en las páginas del Cahiers du Cinema las películas del expresionismo alemán, a Hawks, Ford o Hitchcock.
El director Wim Wenders le dedicó su película El amigo americano, producida en 1977 poco después de la muerte de Langlois en París.

Algunas de las figuras más destacadas del cine dijeron de él;
George Sadoul; “Henri Langlois no es solamente el fundador de la Cinemateca francesa, sino también el alma y el cuerpo de la misma”

Jean Renoir; “Es a él a quien debemos nuestra pasión por el cine”

Alain Resnais; “Langlois era mi ídolo. El me hizo descubrir películas que no podía ver en ningún otro sitio. No sólo Feuillade, sino también, Buñuel, Fritz Lang, los rusos clásicos, Avaricia, Intolerancia”

Bernardo Bertolucci; “La única escuela de cine es ir al cine y no perder el tiempo estudiando teoría en las escuelas de cine. La mejor escuela de cine en el mundo es la Cinemateca en París y el mejor profesor es Henri Langlois”

Ingrid Bergman; “Henri Langlois creó un trabajo artístico. Como el pintor que crea un cuadro, el escultor, una escultura, él ha creado la Cinemateca”

Jeanne Moreau; “Hace que nuestras películas se mantengan constantemente vivas”

Abel Gance; “La Cinematheque Francaise no es nada salvo un corazón llamado Langlois”

Jean-Luc Godard; “No existe ningún amante del cine que no tenga algo que agradecerle a Langlois. Ni un director que no le deba algo de su vocación”

Lillian Gish; “De todos los hombres que he conocido, Henri Langlois es el más dedicado a la conservación del cine”.

Francois Truffaut; “Henri Langlois no era un film-maker sino un screening-maker. Comprar, intercambiar, robar, salvar películas no puede ser una profesión sino el ejercicio de una pasión".

En palabras de Langlois; “Debemos intentar conservarlo todo, salvarlo todo, mantenerlo todo, y renunciar a jugar a aficionados a lo clásico. No somos Dios, no tenemos el derecho a creer en nuestra infalibilidad...Hay malas películas que siguen siendo malas, pero que con el tiempo pueden convertirse en películas extraordinarias....Victoria de la Cinemateca es la de haber hecho posible parte de la Nueva Ola, o haber ayudado a Resnais y Rouch, o haber contribuido entre 1938 y 1939 en Milán y Roma a las fuentes del neorrealismo”

domingo, 30 de diciembre de 2007

Entrevista a José Luis Guerin (video)

Pongo esta entrevista que la página Celda TV le ha realizado a Guerin a raíz de su última película.

Entrevista al director

Carta de Raúl Castro (28 de diciembre de 2007)

Compañeras y compañeros:

Hemos tenido una buena reunión sobre el Plan de la Economía y el Presupuesto aprobados para el próximo año. Sobre todo ha sido la más breve de la historia.

El propósito de esta intervención es compartir algunas reflexiones sobre la situación económica y social del país.

El último año ha sido sin dudas de un intenso trabajo con la participación activa de todo el pueblo. Han transcurrido menos de tres meses desde que concluyeron las 215 687 reuniones realizadas en el contexto del debate promovido por nuestro Partido, a partir de los conceptos expuestos en el acto central por el aniversario 54 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

Cuando nuestro Partido convocó a reflexionar sobre lo planteado el 26 de julio en Camagüey, el objetivo no fue enterarnos de los problemas. Realmente la mayoría de estos se conocían y sobre muchos de ellos hablé en esa ocasión, al menos acerca de los que consideramos fundamentales para el bienestar de la población y el desempeño socioeconómico adecuado del país.

Que nuestra apreciación es correcta lo ratificaron más de cinco millones de ciudadanos en las reuniones de estudio y reflexión desarrolladas durante los meses de septiembre y octubre, calificadas de necesarias y útiles.

Muchos de los planteamientos se refieren a problemas locales o están asociados a deficiencias y errores de personas específicas, por lo que habrá que enfrentarlos y resolverlos de manera directa allí donde ocurren.

En consecuencia, se orientó a los diferentes niveles de dirección del Partido, el Gobierno, las organizaciones de masas y los centros laborales, adoptar de inmediato las medidas para solucionar los problemas que no tienen que esperar por una decisión superior, lo cual se ha ido materializando.

El principal y decisivo propósito de este gran esfuerzo ha sido la búsqueda, con la participación consciente y activa de la inmensa mayoría de los cubanos, de las mejores soluciones al alcance de las posibilidades económicas del país, ya que como dije recientemente, nadie aquí es mago ni puede sacar recursos de un sombrero.

Además, se necesita tiempo para estudiar, organizar y planificar cómo alcanzar los objetivos propuestos, a partir de las prioridades establecidas, con la mayor calidad y eficiencia. Lo anterior no transita solo por la voluntad o interés de los involucrados en la solución del problema; depende en gran medida también de la disponibilidad de recursos y de la autoridad y cualidades de los cuadros implicados y su constancia.

La experiencia enseña la importancia de analizar los problemas de manera integral, conciliar las decisiones y actuar con racionalidad.

Desde luego, no todas las propuestas y sugerencias podrán aplicarse íntegramente. Habrá que forjar el consenso para determinar lo más racional y conveniente, pues en no pocos casos se contraponen, y algunas opiniones reflejan falta de información, muy especialmente en la esfera económica.

Este proceso ratifica algo fundamental: quien ocupa un cargo de dirección debe saber escuchar y crear el ambiente propicio para que los demás se expresen con absoluta libertad. Es algo que debe incorporarse de manera definitiva al estilo de trabajo de cada dirigente, junto a la orientación, la crítica o la medida disciplinaria oportuna.

Todos quisiéramos marchar más rápido, pero no siempre es posible.

Nuestro pueblo recibe información por muchas vías y se trabaja para perfeccionarlas y eliminar la nociva tendencia al triunfalismo y la complacencia, por garantizar que cada compañero con determinada responsabilidad política o administrativa informe de manera sistemática sobre lo que le compete con realismo, de forma diáfana, crítica y autocrítica.

Ese es el propósito de las últimas mesas redondas sobre temas nacionales, con la presencia de los jefes de los organismos con mayor implicación. Estas continuarán realizándose siempre que exista algo importante que informar. Igual debe hacerse en la provincia y el municipio, no solo por los medios de difusión, sino también directamente en los barrios y centros de trabajo, donde pueden resolverse o explicarse muchos problemas.

También los diferentes medios de la prensa nacional han contribuido al análisis de temas vitales para la población y el desarrollo socio-económico del país. La crítica, cuando se ejerce adecuadamente, es esencial para avanzar.

Muchas compañeras y compañeros son testigos del rigor con que se estudian los más de 1 300 000 planteamientos recogidos a partir de los 3 255 344 intervenciones realizadas. Constituyen una fuente de información de gran utilidad tanto presente como futura.

Coincidimos con quienes han alertado sobre el exceso de prohibiciones y medidas legales, que hacen más daño que beneficio. La mayoría pudiéramos decir que fueron correctas y justas en su momento, pero no pocas de ellas han sido superadas por la vida y detrás de cada prohibición incorrecta, búsquese un buen número de ilegalidades.

Respecto a uno de los temas más abordados en las reuniones: la producción de alimentos y sus altos precios, el país trabaja con la urgencia que ese vital asunto requiere, por su impacto directo y cotidiano en la vida de la población, sobre todo de las personas de menores ingresos.
Se ha avanzado en los estudios y continuará actuándose con toda la rapidez que permitan las circunstancias, para que la tierra y los recursos estén en manos de quienes sean capaces de producir con eficiencia, se sientan apoyados, reconocidos socialmente y reciban la retribución material que merecen.

No he pretendido agotar ninguno de los temas abordados, sobre ellos habrá que volver una y otra vez. Este ha sido, como esperábamos, un proceso crítico, en el que la mayoría de nuestros compatriotas manifestó de forma clara su apoyo a nuestro sistema social, al Comandante en Jefe y al Partido.

Millones de cubanos expresaron consideraciones y sugerencias dirigidas a perfeccionar nuestro socialismo. Como expresé hace pocos días en Santiago de Cuba, ha sido una sólida demostración del alto nivel de conciencia y cultura política del pueblo.

Es innegable el avance en la economía expresado en el crecimiento del Producto Interno Bruto en los últimos años, pero nos interesa, especialmente, que el comportamiento positivo de los indicadores macroeconómicos se refleje lo más posible en la economía doméstica, donde están presentes carencias cotidianas.

También se analizan decisiones dirigidas a la paulatina solución de diversos problemas en la educación, la salud, el transporte, la vivienda, la recreación, por solo mencionar algunos de los temas acuciantes, parte de los cuales podrán resolverse o al menos mejorarse en plazos razonables, sobre todo aquellos originados por causas de carácter subjetivo. Lo principal de estos temas se abordó en los informes entregados a los diputados para esta sesión de la Asamblea y que con anterioridad fueron profundamente debatidos en las Comisiones.

La solución de muchas dificultades exige elevar la eficacia de los procesos inversionistas. Habrá que establecer prioridades, organizar mejor la mano de obra y los recursos e introducir tecnologías modernas. Este esfuerzo debe contribuir a incrementar la productividad. Y algo fundamental, inversión que se inicie debe concluir en el plazo previsto, de lo contrario se inmovilizan recursos sin reportar beneficios.

Otro grupo de complejos asuntos, como la existencia de dos monedas y las deformaciones de los sistemas de salarios y precios, requieren estudio profundo y se realizará con la mesura, rigor y responsabilidad que merecen.

Debemos determinar, con la participación activa de todos, cuáles son en nuestras condiciones las vías más efectivas para asegurar el incremento sostenido de la producción nacional y de la capacidad exportadora del país, reducir las importaciones e invertir los recursos en prioridades bien definidas, para la búsqueda sistemática de la eficiencia productiva, así como el perfeccionamiento del sistema empresarial vinculado a los resultados.

Además, estamos obligados a defender la credibilidad del país ante los acreedores y garantizar los recursos necesarios para las inversiones que aseguran el desarrollo perspectivo.
Como se dijo aquí, en el ahorro está una de las mayores fuentes de recursos para lograr lo anterior, pero aún es insuficiente la conciencia de su importancia en algunos ciudadanos, colectivos de trabajo e instituciones.

Son justas las críticas de la población por el uso irracional de los recursos en determinadas entidades estatales por desorganización, falta de control y exigencia, mientras se encuentran pendientes de solución necesidades sociales y económicas.

Pero como expliqué en Camagüey, no todos los problemas y carencias se deben a deficiencias internas. También influye una coyuntura económica internacional que no podemos soslayar, caracterizada por el crecimiento acelerado del costo del combustible y alimentos que compramos, por solo mencionar dos renglones básicos, aunque la realidad es que casi todo lo que importamos ha subido de precio y continúa subiendo.

A ello se suma, como sabemos, las pérdidas derivadas del bloqueo económico contra Cuba y la necesidad de enfrentar las consecuencias de desastres naturales de magnitud y frecuencia crecientes, producidos por el cambio climático. Basta señalar uno solo de los eventos climatológicos en el Oriente del país, donde nos vimos obligados a gastar 499 millones de dólares no previstos.

Como vemos, son enormes los retos que tenemos por delante, pero nadie dude de la firme convicción demostrada por nuestro pueblo de que solo el socialismo es capaz de vencer las dificultades y preservar las conquistas de casi medio siglo de Revolución.
Una Revolución que nos pertenece a todos, pues nació y ha crecido gracias al esfuerzo y el sacrificio de muchas generaciones de patriotas. De las manos y la conciencia de todos nosotros, los cubanos de hoy y de mañana, depende hacerla cada día más fuerte hasta que sea invulnerable en todos los terrenos.

Sería suicida no actuar así frente a una administración norteamericana que, como acaba de explicar el compañero Alarcón, ha arreciado su agresividad contra Cuba para satisfacer los intereses de los sectores más extremistas de ese país. Prueba de ello es el recrudecimiento de la guerra económica como parte del reforzamiento del Plan Bush, que incluye medidas de presión e intentos desesperados e infructuosos para desestabilizar el país, en función de articular nuevos pretextos para justificar su política hostil, ante lo cual crece el rechazo internacional y en sectores cada vez más amplios de la propia sociedad norteamericana.

Nuestro pueblo toma muy en serio cada amenaza. Así lo viene demostrando la Operación Caguairán, que ya ha permitido preparar alrededor de 430 000 combatientes de la reserva y milicianos, y otras tareas fundamentales como la modernización del armamento, la preparación del teatro de operaciones militares, la realización de importantes maniobras y el recién concluido ejercicio Moncada 2007, que fortalecieron sustancialmente la capacidad defensiva del país y sentaron las bases que contribuirán al desarrollo exitoso, a finales del próximo año, del ejercicio estratégico Bastión 2008.

Frente a la intensificación de las maniobras de subversión y de los esfuerzos por aislarnos internacionalmente, se preservó la estabilidad interna, el país continuó consolidando su desarrollo socio-económico y se fortaleció el prestigio internacional de la Revolución.
Durante el año, como se ha hecho referencia aquí, se avanzó significativamente en la implementación de programas estratégicos, que repercutieron de manera positiva en la economía y en el mejoramiento de las condiciones de vida de nuestro pueblo, como la Revolución Energética, por solo citar un ejemplo.

En el plano político, la inmensa mayoría de los cubanos demostraron de manera contundente su decisión de preservar y defender la Revolución durante las elecciones de los delegados del Poder Popular el pasado mes de octubre, y estamos seguros que así será nuevamente el próximo 20 de enero, cuando elegiremos a los delegados a las asambleas provinciales y a los diputados que integrarán nuestra Asamblea Nacional.

En la presidencia de los No Alineados, Cuba mantuvo su vitalidad e influencia en importantes procesos multilaterales.

Una vez más, el gobierno norteamericano, pese a ingentes esfuerzos no logró imponer sus pretensiones de condenar a nuestro país en materia de derechos humanos, al tiempo que recibió una aplastante derrota en la votación récord contra el bloqueo en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

La reciente visita del Presidente Chávez, la Cumbre de PETROCARIBE y el avance del ALBA han sido pasos importantes en la consolidación de los mecanismos de integración regional.
Nuestro desempeño en el próximo año deberá caracterizarse por la sistematicidad; la organización, planificación y control efectivos; trabajar por prioridades y usar racionalmente los recursos; incrementar la productividad del trabajo y la eficiencia; fortalecer la integración, cooperación y cohesión en la actividad de dirección de los organismos del Estado, el Gobierno, la Unión de Jóvenes Comunistas y las organizaciones de masas a todos los niveles, para enfrentar de conjunto, bajo la dirección del Partido, los principales problemas que hoy afectan a nuestro pueblo.

En nombre del Comandante en Jefe, del Comité Central del Partido y de los integrantes de esta Asamblea, transmitimos a nuestros compatriotas una merecida felicitación por cuanto hemos hecho para arribar exitosamente, frente a todas las dificultades y agresiones, al "Año 50 de la Revolución", que sin dudas también será de modestos triunfos en todos los órdenes.
Los diputados que integran esta Sexta Legislatura han sabido cumplir el mandato de nuestro pueblo y merecen su reconocimiento. Una parte de ustedes han sido postulados nuevamente, otros cesan en esta función y continuarán cumpliendo sus tareas habituales, pues como es conocido, nadie cobra un centavo por ser miembro de esta Asamblea. A todos les puedo garantizar que si algo no les faltará, será abundante trabajo.

En cualquier responsabilidad encomendada, estaremos a la altura de la confianza que depositó nuestro heroico pueblo, y del honor de ser soldados de una Revolución encabezada por un Comandante en Jefe que con su ejemplo y sabiduría nos ha conducido siempre a la victoria.

Ser dignos de un pueblo que ha enfrentado durante décadas, con valor y estoicismo, todos los peligros y dificultades; un pueblo cuya juventud está demostrando ser consecuente con su gloriosa historia, de lo cual son un fiel ejemplo nuestros Cinco Héroes prisioneros del imperio, que el próximo año cumplirán una década de injusta condena en cárceles norteamericanas.
Deseo a todos, cubanas y cubanos, un feliz año 2008. Celebren, descansen, recuperen fuerzas, lo merecen.

¡Y a trabajar duro!

Muchas gracias.

(Intervención del primer Vicepresidente de Cuba ante la Asamblea Nacional. La Habana, 28 de diciembre de 2007)

jueves, 27 de diciembre de 2007

Entrevista a John Berger

Escritor nacido en Londres (1926) , inició su vida profesional como pintor y profesor de dibujo. Las marcas de la guerra en el futuro incierto de su padre, el radicalismo político postergado de su madre y la dureza de la escolaridad británica lo hicieron anarquista a los quince años, desertor del preparatorio de Oxford a los dieciséis, y alumno rebelde más tarde en la Escuela Central de Bellas Artes. Después del fin de la guerra, su fe marxista, otra escuela de arte, esta vez en Chelsea con profesores artistas como Henry Moore, y el primer oficio, una columna semanal de crítica de arte en el New Statesman y el Tribune, editado por George Orwell. Su primera novela, Un pintor de nuestro tiempo, fue duramente criticada por su aparente simpatía con la dirigencia húngara prosoviética; y su ensayo Modos de ver, libro de referencia para toda una generación de historiadores de arte, fue un éxito inesperado. Recibió el Premio Booker por su novela G, donando sus beneficios en parte a las Panteras Negras. Más tarde se exilio definitivamente en el continente europeo, en una pequeña comunidad de campesinos en los Alpes y actualmente dividide su vida entre un suburbio parisino durante el invierno y el pueblo alpino en verano. Las novelas de Berger hablan de una dialéctica moderna implacable entre memoria y pérdida, progreso y nueva barbarie. Su trilogía De sus fatigas, compuesta de Puerca tierra (1979), Una vez en Europa (1983) y Lila y Flag (1990), es una extendida meditación sobre el camino del campesino que cambia una pobreza por otra en la ciudad. Su novela más reciente King es el destino último de la diáspora rural y la contracara más atroz de la utopía urbana. En la actualidad es uno de los novelistas y ensayistas más originales y revelantes del mundo anglosajón.


–¿Quiere usted que nos sentemos frente a la mesa? Una mesa es siempre mejor para trabajar –propone.

La emoción me entorpece. Gran escritor, resulta que su voz es un canto entre el cielo y la tierra, un canto que nos llega hasta las entrañas y remueve sentimientos olvidados. Intento no mirarlo con demasiada admiración pero no puedo evitarlo. Él lo sabe porque sabe todo. Su rostro, marcado por la vida, me recuerda al de algunas fotografías de Samuel Beckett.

–Usted dice que sólo rescataría de su “modesta carrera” como pintor unas cuantas telas hechas en los años 40 en las calles de Livorno, Italia, ciudad pobre y herida por la guerra, porque allí descubrió algo acerca de la ingenuidad de los desposeídos y también se dio cuenta de que no quería tener que ver con quienes detentan el poder. El poder ha sido su aversión de por vida. ¿Es por ello que va a Chiapas a apoyar a los pobres, a los más pequeños como los llama el subcomandante Marcos?
–No, voy a Chiapas a honrarlos y saludarlos porque con todas las extraordinarias dificultades que enfrentan admiro lo que han logrado y siguen logrando. A lo mejor mi admiración está ligada al hecho de que son los poderosos quienes escriben la historia y son los pobres y los que no tienen poder los que escriben las canciones y yo amo a la poesía y las canciones.

–Usted utiliza mucho una palabra que me llama la atención: unworldliness, que para mí significa alejado del mundo y de consideraciones egoístas. ¿Por qué?
(Un largo rato de silencio.)
–Es una palabra muy curiosa porque a la primera mirada parecería que pertenece al mundo y estar familiarizada con el mundo, pero de hecho, worldliness frecuentemente sólo quiere decir interés en uno mismo y se refiere a gente que cree que conoce los modos del mundo cuando sólo saben calcular y obtener lo mejor para sí mismos. En contraste, unworldliness significa que por una razón u otra los hombres han renunciado a ese interés por decisión propia o por las circunstancias y la paradoja se repite porque unworldliness en un cierto sentido quiere decir conciencia del mundo, de tal manera que el mundo no sólo es un objeto para usarse sino que ofrece algo sorprendente que nos saca de nosotros mismos y nada tiene que ver con la adicción a los placeres temporales y al dinero.

–Usted mismo tomó una decisión que fue un salto en el vacío cuando en la época de su libro Ways of seeing (Modos de ver) dejó Londres y sus grandes éxitos en la radio BBC para irse a un pueblito de Francia en los Alpes a vivir entre los campesinos y los pobres y escribir sobre ellos. ¿Usted quiso escapar de la mundanidad? ¿La suya y la de Beverly fue una renunciación?
–Son dos preguntas las suyas. Una, por qué nos fuimos de Londres, otra por qué vivimos en los Alpes y me parece que la segunda es más interesante. Vivir en la Haute Savoie (Alta Saboya), entre los campesinos, fue una necesidad. La Haute Savoie era un área muy pobre hasta los años 50 –claro que no muy pobre según los estándares mexicanos–, pero sí pobre para los franceses. Por ejemplo, una familia campesina en ese tiempo era muy numerosa porque por muchas razones los pobres tienen muchos hijos, y en esos días el invierno duraba desde noviembre hasta abril y era completamente imposible trabajar la tierra. Entonces tres o cuatro miembros de la familia emigraban a un rincón de París en el que todos los de la Haute Savoie se empleaban en la calefacción, es decir, en llenar durante toda la noche los hornos del sistema central de calefacción de las estaciones de ferrocarril, del Palais de L’Elysée de París y otros espacios públicos. La pobreza no es la razón por la que decidí ir allá, sino porque antes de ir a la montaña en los años 70, hace más de 40 años, escribí un libro sobre inmigrantes portugueses, españoles, turcos y africanos del norte que se llamó El séptimo hombre. La mayoría eran hombres que llegaban a la Europa del Oeste para encontrar trabajo, viajaron sin su familia y ese es un libro sobre su experiencia. Fue el primero de los tres libros que hice con el fotógrafo John Mohr. Pasé muchísimo tiempo compartiendo las condiciones de vida de la mayoría de estos hombres que provenían de pueblitos en los que la pobreza es apabullante. Al escucharlos era fácil identificarme con ellos y escribir acerca de su jornada, el choque que les provocaba la ciudad, su esfuerzo para enviar dinero a su familia, pero lo que sí no podía yo imaginar era su vida anterior en su pueblo de origen, un pueblo muy pobre con muy poca tierra. No podía yo imaginarlo porque estaba completamente fuera de mi experiencia. Por eso cuando terminé G. me preocupé mucho por mi ignorancia y porque en ese tiempo la mitad de la población del mundo vivía del cultivo de la tierra, y al constatar mi ignorancia gigantesca quise aprender un poquito más acerca de cómo podría ser la vida de hombres y mujeres en ciertas partes de la Alta Saboya, donde todavía practicaban un tipo de agricultura primitiva con prioridades muy particulares que se pasaban de generación en generación y no habían desaparecido, aunque ahora sí están desapareciendo. Fui porque quise aprender cómo era no sólo su vida física, sino sus almas. Esa fue la razón para ir a la Haute Savoie, no para visitar a la pobreza. Fui allá como ir a la universidad porque además nunca he ido a la universidad. Fui a verlos no porque eran pobres, sino porque en cierto sentido eran muy ricos y tenían mucho qué enseñar. Nunca fui a una universidad, dejé la escuela cuando tenía 16 años y me fui a una academia de arte a dibujar mujeres desnudas.

–Esa fue una muy buena razón. ¿Y cómo espera usted relacionarse con los indígenas zapatistas?
–No sé. El verdadero viaje es siempre un “no sé” y luego algo sucede, quizá lo que no esperas.

–En Pig Earth (Puerca tierra), usted dice que la vida es líquida, que los chinos se equivocaron al creer que lo esencial es la respiración. Usted presencia la matanza de una vaca, cuya nariz rosada todavía tiembla y se conmueve por su sufrimiento. ¿Aún piensa que la vida y la muerte son líquidas? Chiapas también es un estado de resistencia entre la vida y la muerte y es líquido porque allá llueve mucho.
(Hace una pausa muy larga.)
–Siento mucha suspicacia por las ideas prestablecidas pero, okey, podemos llamar a la vida líquida o a lo mejor podríamos llamar a la vida, vida. Cuando presencié la matanza de esa vaca me pareció que la vida era líquida porque la sangre fluía de su nariz, en ese contexto muy específico es factible generalizar acerca de la vida. Lo que escribí no tiene que ver con la escritura científica, pero sí con la lírica. Es como sumergirse de pronto en uno mismo y volverse alerta a lo que sucede y luego, a partir de ello, levantar abruptamente los ojos y ver la última vida que le estaban quitando a la vaca. Mi argumento no es vegetariano, la matanza de la vaca es una realidad y yo estaba en el centro de esa realidad, de esa vida que desaparecía; entonces, sí, pensé que la vida era líquida.

-Las reliquias de Frida Kahlo-
–Usted escribió que su pintor favorito es Caravaggio, y éste tiene algo en común con Diego Rivera. ¿Va usted a ver los murales de Rivera mientras está en México?
–Claro que sí, lo espero, claro que sí. Ayer, nuestra visita a la Casa Azul de Frida Kahlo fue una experiencia muy intensa. Nunca he visto un museo o un santuario como ese en ninguna parte. Para mí resultó dialéctico porque el museo está ensamblado con reliquias que transforman a Frida en un icono y, como siempre pasa con las reliquias, la verdadera índole de la persona se pierde. Quizá las reliquias enfatizan la ausencia pero fallan en crear la presencia. Había fotografías –no las famosas–, sino instantáneas de Diego y de Frida muy sugerentes porque evocaban su vida en común, su complicidad, y los volvían gente común y corriente, gente como nosotros, y nos enseñaban su subversión y por eso mismo se volvían subversivos, eso es muy necesario recordarlo. Hice un dibujo muy rápido de algunas de esas fotografías. (Como buen pintor, como buen escritor, John Berger siempre toma notas y hace apuntes de lo que ve.)

–Usted tiene toda la razón al decir que Frida Kahlo es un icono como la virgen de Guadalupe. Hoy (12 de diciembre) se celebra el 476 aniversario de las apariciones de la Virgen según La Jornada. ¿Cuáles han sido sus apariciones?
Beverly, su mujer, interviene:
–Buena pregunta.

–En cierto momento de mi vida, sobre todo cuando estaba escribiendo un libro de no ficción que me tomó ocho o nueve años: G., en ese tiempo con frecuencia, cuando cerraba mis ojos no necesariamente para dormir porque yo no dormía, a veces sentado y a veces acostado, veía caras muy cerca de mí, a la misma distancia en que estamos ahora usted y yo, a veces una, otras veces dos, y podía verlas muy bien, podría yo haber dibujado un retrato de cada una porque eran muy particulares y yo sabía que estaban muertas y era gente que no había conocido. No era un juego, era un ritual con el que me familiaricé. Las caras no se quedaban quietas, hablaban y se miraban entre sí animosas y después de un cierto tiempo me miraban a mí, su mirada era de reconocimiento. Esto me sucedió durante dos años y esas fueron mis apariciones. A la mejor esas apariciones estaban conectadas con el libro que escribía, porque éste se sitúa al final del siglo XIX hasta 1940 en Sudáfrica, cuando hubo un gran levantamiento en 1902 para pedir tierra.

Antes de cada pregunta, Berger hace una pausa muy larga, se alisa los cabellos, reflexiona y durante este silencio adquiero la certeza de que el lenguaje es el más grande honor de los hombres, es la herramienta con la que John Berger busca apasionadamente servir a la verdad. Les confiere a las palabras una fuerza que otros no saben darles. Durante esa espera me dan ganas de rezar y regreso a la niña confiada que fui. Sí, John Berger tiene la llave.

Henri Cartier-Bresson en Girona

"Fotografiar es una manera de vivir. Es poner la cabeza, el ojo y el corazón sobre un mismo eje".

Del 26/10/2007 al 20/01/2008

Lugar: Sala Girona

Dirección: C/ Sèquia, 5

Localidad: GIRONA

Obra Social La Caixa



miércoles, 26 de diciembre de 2007

Diálogo entre Godard y Bresson

S o b r e · e l · a c t o r · y · e l · " m o d e l o "( D i á l o g o · B r e s s o n – G o d a r d )

Godard: Usted hablaba hace un momento de los actores…
Bresson: ¿Los actores? Bueno...
Godard: No veo la diferencia entre un actor y alguien que no es actor, porque en cualquier caso se trata de alguien que existe realmente.
Bresson: Pero esa, en mi opinión, esa es la cuestión. Alrededor de eso gira todo...
Godard: Si se tiene un actor de teatro, es necesario tomarlo...creo yo en tanto que lo que es: un actor, y siempre se puede llegar...
Bresson: No hay nada que hacer.
Godard: Llega un momento, sin duda, en el que no hay nada que hacer, pero también hay un momento en el que se puede hacer algo.
Bresson: He tratado de hacerlo en otro tiempo. Casi llegué a lograr algo. Pero me he dado cuenta de que se produce un abismo...
Godard: Pero de todas formas son un hombre, o una mujer, que están ahí, ante nosotros.
Bresson: No
Godard: ¿No?
Bresson: Porque han adquirido hábitos. Pero pienso que nos metemos en demasiadas sutilezas, en abstracciones. Hace falta...En fin: quiero terminar esas notas, ese libro que estoy haciendo, y en el que se explica todo. Necesito muchas páginas para explicar lo que ocurre, para explicar la diferencia que hay entre un actor profesional que trata de hacer, que trata de olvidar, que trata de...y que no llega a nada.
Godard: Pero ¿no podemos considerar solamente al actor como...digamos, un atleta, o un corredor, es decir como un hombre que tiene una cierta preparación para obtener alguna cosa, incluso si no desea que...?
Bresson: ¡Créame que si pudiera obtener lo que quiero de un actor no me tomaría tanto trabajo! Porque todo esto que hago me da mucho trabajo. Si hubiera querido aceptar a los actores, a las vedettes, sería rico. Y no soy rico. Soy pobre. Es esto, lo que en primer lugar, me hace detenerme y reflexionar. No mientras trabajo, sino después.
Godard: Es cierto: llega un momento en que los actores están podridos; pero, en fin, cuando se escoge a alguien no profesional, desde el momento en que se le escoge para hacer determinadas cosas en un filme, interpreta. De una manera u otra, se le hace interpretar.
Bresson: No. En absoluto. Y es ahí en donde está la cuestión.
Godard: En fin..., precisemos las palabras: le hace vivir.
Bresson: No. Y ahí llegamos a una explicación...que preferiría dejar para otra ocasión. Ya les he dicho que he escrito algo sobre esto. Y preferiría, si quieren, darles, cuando mi libro haya salido, las notas que reproduzco y demuestran esto: que hay un abismo absolutamente infranqueable entre un actor, que incluso trata de olvidarlo, que trata de no controlarse, y una persona virgen para el cine, virgen para el teatro, considerada como una materia bruta que no sabe ni siquiera que os entrega lo que no quería entregar a nadie.Con todo esto se ve que existe algo muy importante, no solamente respecto al cinematógrafo, sino incluso respecto a la psicología. Respecto a una creación que se convierte entonces..., que es una creación, con su cuerpo, con sus músculos, con su sangre, con su espíritu, que se une a nuestra creación. Porque este personaje virgen, nos metemos en él. Es decir, llegamos a ponernos en su lugar, y de una forma...que no quiero explicar ahora porque nos llevaría demasiado lejos, sencillamente; llegamos a estar presente en nuestro filme, y no solamente porque lo hemos pensado, porque hemos puesto las palabras que hemos escrito, sino porque estamos en él.
Un actor, no podemos meternos en su piel. Es él quien crea, no nosotros.
Godard: Cuando usted dice: virgen de toda experiencia, comprendo muy bien; pero desde el momento que ha hecho algo, desde el momento que ha rodado un veinticuatroavo de segundo, es virgen menos un veinticuatroavo. Hagamos una comparación: es un poco como un no cristiano que, una vez sumergido en el agua, estará bautizado y teóricamente será cristiano. Lo mismo sucede con un no actor: existe algo que no tiene, pero que va a adquirir en el momento en que se hunda en el cinema. Dicho de otra forma, es siempre un hombre como los demás.
Bresson: No, en absoluto. Voy a decirles.
Godard: Entonces, no llego a entenderlo...
Bresson: No, no llega a entenderlo...Hace falta comprender lo que es un actor, lo que constituye el oficio de actor, su interpretación. El actor no cesa jamás de interpretar, en primer lugar. La interpretación es una proyección.
Godard: Que se puede romper, destruir, impedir al actor que...
Bresson: No, no se le puede impedir. ¡Oh, yo he tratado de hacerlo!...No se le puede impedir interpretar. No hay nada en absoluto que hacer: no se puede impedir que interprete.
Godard: Entonces, se le puede destruir.
Bresson: No, no se puede.
Godard: Sí. En una situación límite se le puede destruir, al igual que los alemanes destruyeron a los judíos en los campos de concentración.
Bresson: No se puede, no se puede...El hábito es demasiado grande. El actor es actor. Nos encontramos ante un actor. Y esto produce una proyección. Ese es su movimiento, se proyecta hacia fuera. Mientras que un personaje no actor debe ser absolutamente cerrado, como un vaso con una tapa. Cerrado. Y esto, el actor no lo puede hacer o, si lo hace, en ese momento, ya no es nada.
Porque hay actores que tratan de hacerlo, sí. Pero cuando el actor se simplifica es todavía más falso que cuando hace de actor, cuando interpreta. Porque no somos sencillos, somos extremadamente complejos. Y esta complejidad la encontramos en el personaje no actor.
Somos complejos, y lo que proyecta el actor no es complejo.
Godard: Pero, ¿por qué niega usted al actor...? En fin, de todos modos es un ser humano que es actor, aunque lo sea malo, y en cuanto ser humano es forzosamente complejo. ¿Por qué le niega usted su lado humano?

Bresson: Es que tiene la costumbre de ser actor hasta un extremo tal que incluso en la vida es actor. No puede ser otra cosa, vivir de otra manera. No puede existir de otra forma que exteriorizándose.
Godard: Pero, después de todo, ser actor no es peor que ser herrero o...
Bresson: ¿Por qué emplea usted la palabra peor? Yo no tengo nada contra él por lo que es.
Godard: No, pero quiero decir: lo mismo que usted toma a un herrero por lo que puede hacer, y no para interpretar a un notario o a un policía, lo mismo puede usted escoger un actor, en rigor, al menos para interpretar a un actor.
Bresson: En absoluto. Siempre se trata de alguien del que queremos extraer ciertas cosas. Imagínense, por ejemplo, que quieren hacer una operación. Calman al enfermo para que no se contraiga, para que no haga ningún movimiento que pueda impedirles coger el tendón o el nervio que deben intervenir. Sucede exactamente lo mismo con el actor. Su personalidad de actor impide conseguir lo que pretendemos. Además, él se proyecta...En fin, es muy sencillo –si pudiéramos ver algunas películas juntos se lo enseñaría. Existen actores que son muy buenos en el teatro, que pasan por buenos actores de cine y que están vacíos...Porque están vacíos. Y nos damos cuenta de ello cuando examinamos al actor en profundidad. Por supuesto, en el teatro no se le ve en profundidad y, además, el actor sabe lo que está haciendo, el teatro es una ilusión...
Godard: Pero ese momento en el que está vacío y en el que se convierte en una célula humana, ¿no puede ser interesante? Es que el actor, en tanto que célula humana...
Bresson: En absoluto. No tiene nada dentro. Está deshabitado. Es una marioneta que hace gestos. Y esto llega hasta un extremo del que para mí, ahora, la mayor parte de los filmes (y también por eso me es tan desagradable ir al cine) me parecen concursos de muecas. De verdad. No exagero nada. Veo las muecas. En rigor, no veo nada más que el espíritu que hace hacer las muecas, pero no veo ese algo profundo que no tiene nada que ver con las muecas. No lo veo en absoluto. Así, esta especie de mímica perpetua (y no hablo de los gestos con las manos, que son intolerables, o de los movimientos de los ojos, de las miradas...), todo esto, que constituye el teatro, me parece, visto de cerca, imposible. Entonces ¿por qué mezclar estas dos cosas? ¿Por qué querer utilizar, para hacer esto, seres que han sido formados en el teatro, que han sido formados así? ¡Es necesario saber lo que son los cursos de arte dramático!
Godard: Sí. ¡Horroroso!
Bresson: ¡Y encima la voz! ¡Ese tono que da una voz absolutamente falsa? Pero, ¿en qué se basa esa voz? ¿Y qué es lo que le hace pensar que hablan de manera apropiada? ¿En nombre de qué piensan que pueden creer esto? ¡Y pensar que me han dicho algunas veces que en mis filmes se habla de una manera falsa! ¡Yo, hacerlos hablar en falso! ¿Pero en virtud de qué creen ellos que hablan de manera apropiada?
Porque se tiene una voz que debe concordar con unos sentimientos que no son nuestros sentimientos, que son sentimientos estudiados. ¿Cómo pretender entonces que nuestra voz va a quedar exactamente fijada sobre esto y que no va a vacilar? ¡Si la palabra duda todo el tiempo! No existe una entonación que sea justa. Pienso, por el contrario, que la mecánica es lo único válido, como en el piano. Sólo haciendo ejercicios de voz e interpretando de la manera más regular y más mecánica se puede conseguir emocionar. Y no intentar conseguir una emoción, como hacen los virtuosos. Pero esa es la cuestión: los actores son virtuosos. Que, en lugar de darnos una cosa exacta, para que la sintamos, nos colocan además su emoción, para decirnos: ¡Así es como debéis sentir esto!
Godard: Sí. Basta con entenderse sobre las palabras. Quiero decir: los actores son, quizá, en efecto, virtuosos, pero para mí representan, digamos, un cierto género de poesía, una vez que se les toma tal y como son, como virtuosos. Antonin Artaud, por ejemplo, es el caso límite, era poeta y actor.
Bresson: Era actor y no sabía servirse de su voz.
Godard: Lo que me interesa en el hecho de que era actor es que era poeta.
Bresson: En cualquier caso, lo bueno es que usted ve el problema. Usted ha reflexionado sobre el actor. Sabe lo que es. Es su materia prima. Bueno. Y toma a los actores en tanto que actores. Es probablemente un medio que le vale, pero yo no puedo, no es válido para mí.
Godard: Quiero decir, finalmente, que el que me sirva de actores es una cuestión de moral. Y quizá lo haga por cobardía, porque creo que el cinema corrompe a la gente, a los que no están preparados. Así, todos los que he conocido, que he amado en la vida y que han hecho cine sin ser actores –pienso también en Nicole Ladmiral- son gente que ha terminado mal. O bien las muchachas se han convertido en putas, o los muchachos se han suicidado. De todas formas, lo menos que les ha pasado es que se han convertido en algo inferior a lo que eran antes. E incluso cuando he hecho interpretar a los actores...Un joven como Jean-Pierre Léaud, por ejemplo, en mi último filme, me daba pena hacerle interpretar porque yo sentía...que vivía demasiado, y que esto era algo importante para él, y me daba un poco de vergüenza...Luego esto no es una cuestión de moral.
Bresson: Yo no me encuentro en ese caso, porque yo no les hago interpretar. Esa es la diferencia.
Godard: Sí, en cierto sentido, es verdad.
Bresson: Entonces a mí la cuestión no se me plantea jamás. Por el contrario. Los seres que elijo para mis filmes están contentos por intervenir en ellos y dicen que nunca han sido tan felices como al hacerlo –me lo han dicho ayer- y, después, se sienten satisfechos de volver a su oficio. Pero no vuelven a interpretar por segunda vez. Por nada del mundo serían actores, por la sencilla razón de que jamás han sido actores.
No les pido que expresen un sentimiento determinado que no sienten; les explico simplemente la mecánica. Y me divierte explicárselo. Así les digo, por ejemplo, por qué hago un plano cercano en vez de otro, y cosas así. Pero en cuanto a obligarles a que interpreten, eso no se lo pido ni por un segundo. ¿Véis la diferencia? Los dos campos permanecen absolutamente separados.
Godard: Se podría decir que ser actor es ser romántico y no ser actor, clásico.
Bresson: Es posible. Pero piense en todo lo que hay detrás de esto. No he dicho nada ni he hecho nada a la ligera. Me he visto obligado a reflexionar sobre todo esto porque he tratado de encontrar varias soluciones. Me sucedió en la época en que comencé a emplear no profesionales; llegué a decirme de pronto: bueno, la escena es así, la puedo hacer con un actor, un buen actor. Voy a intentarlo. Bien, lo intenté. Me equivoqué. Me dije entonces: es culpa mía. Y luego...bien, la escena, me he equivocado en ella tres veces seguidas...Y sólo después de esto es cuando me he dicho: ¿pero qué es lo que ha pasado?
Y ahora, cuando pienso en un filme, y cuando lo escribo, me dicen: debería contratar a un actor...Pero es evidente que lo que estoy en trance de escribir sería un fracaso absoluto si tomara un actor. El resultado no tendría nada que ver con lo que se pretende. Y si cojo a un actor, entonces me veo obligado a volver a escribir, a transformarlo todo, porque lo que va a hacer un actor implica ya, incluso en ese momento, un cambio total en lo que he escrito. En fin, cuando llego a la conclusión que de lo que se trata es de buscar un destello en un rostro, y de que es necesario encontrar este destello, bueno, ese destello no me lo dará nunca un actor.
Godard: En esto pienso que es como si un pintor, en lugar de un modelo, tomara un actor. Como si se dijera: en lugar de tomar esta planchadora, tomemos una gran actriz que posará mucho mejor que esta mujer. En este sentido, por supuesto, lo comprendo.
Bresson: Y dense cuenta que esto no quiere decir que infravalore en nada el trabajo del actor. Por el contrario, siento una enorme admiración por los grandes actores. Encuentro que el teatro es maravilloso. Y encuentro que es extraordinario llegar a crear con el propio cuerpo. Pero no hay que mezclar las cosas.

[Fragmento de "La pregunta", reportaje realizado por Jean-Luc Godard y Michel Delahaye a Robert Bresson, después del estreno de Al azar Baltasar, que fuera publicado en el número 168 de Cahiers du Cinéma, correspondiente a mayo de 1966.]

Pensamiento único

Así es como vivimos en este país, España.

¿Qué libertad de expresión se puede ejercer eficientemente en un estado donde los grandes medios de comunicación solapan la realidad y la monopolizan según la defensa de sus intereses y de los intereses de las multinacionales del estado a las cuales tan fielmente representan? Es por todos sabido, aunque no por todos analizado, el control de la información que se hace a nivel internacional. Unas pocas agencias de noticias internacionales venden sus contenidos a los medios de todo el mundo “democrático”, contenidos que luego serán publicados en los diferentes países en aparente diversidad informativa según se dé en un medio o en otro, pero que responden a un único patrón original que es el que finalmente consume la sociedad. Por ejemplo, todos hemos visto el trato que se ha dado al presidente Hugo Chávez durante los últimos meses. Todos estamos viendo el trato que simultáneamente se le está dando a la figura del rey. A uno lo machacan, lo aniquilan por tirano y represor, al otro lo ensalzan, lo revalorizan como defensor de la libertad y la democracia. Da igual el medio de comunicación que escojamos de entre los tradicionales, el trato es el mismo, con un matiz u otro, pero el mismo. El uno es un dictador, el otro es un demócrata. Sin embargo, curiosidades de la vida, el dictador es elegido por el pueblo en libre votación, y el demócrata escogido a dedo por un caudillo fascista y nunca más cuestionado en su cargo. ¿Realmente alguien puede creer que todo esto ha sido fruto de la casualidad y de la divergencia informativa que converge libremente en un punto, y no consecuencia de una campaña de pensamiento único orquestada para defender unos determinados intereses y que es luego segmentada y diversificada a través de los diferentes medios? Así pues, ¿Qué libertad de expresión puede ejercer realmente un ciudadano que toda la información que recibe es pura mentira manipulada y orientada a la defensa de unos intereses que se ocultan en la sombra? Sin duda que uno podrá tener derecho a la libertad de expresión reconocido en una ley, pero nunca podrá expresarse en libertad si solo se le cuenta lo que interesa a los poderes de facto que manejan el estado, omitiendo, manipulando o mintiendo sobre el resto de informaciones. (Pedro Antonio Honrubia Hurtado)

martes, 25 de diciembre de 2007

SUEÑO PARA EL INVIERNO

SUEÑO PARA EL INVIERNO 1

a ella...

En el invierno viajaremos en un vagón de tren
con asientos azules.
Seremos felices. Habrá un nido de besos
oculto en los rincones.
Cerrarán sus ojos para no ver los gestos
en las últimas sombras,
esos monstruos huidizos, multitudes oscuras
de demonios y lobos.
Y luego en tu mejilla sentirás un rasguño...
un beso muy pequeño como una araña suave
correrá por tu cuello...
Y me dirás: «¡búscala!», reclinando tu cara
-y tardaremos mucho en hallar esa araña,
por demás indiscreta.
(Arthur Rimbaud)

lunes, 24 de diciembre de 2007

Charles Chaplin en Barcelona


Organizada por la Fundación ”la Caixa” y NBC Photographie, Paris, ésta es la primera gran exposición dedicada a Charlie Chaplin que se lleva a cabo en nuestro país. La exposición reúne alrededor de 250 documentos, principalmente fotografías, pósters, material documental y extractos de películas, algunos de los cuales son inéditos.

Dividida en seis apartados, la exposición recorre desde la creación del personaje de Charlot en 1914 en pequeñas películas cortas y mudas hasta su desaparición a partir de 1940 abatido por la llegada del cine sonoro, al que Chaplin se sumó muy tarde. La evolución del personaje del pícaro malcarado de los cortos al tierno vagabundo de los largometrajes, la cuidada coreografía de estos filmes en los que el movimiento estaba calculado al milímetro, la reivindicación del personaje por parte de numerosos artistas de vanguardia o la relación agridulce del cineasta con la fama y la persecución que sufrió en Estados Unidos durante la Guerra Fría que le llevaron a su largo exilio en Suiza son otros apartados de una exposición que es más que una película pero atrapa al espectador como si lo fuera.

Tras su estancia en Barcelona, en donde se presenta hasta el 27 de abril, la muestra podrá verse en verano en CaixaFórum Madrid, el nuevo centro que la Fundación La Caixa abrirá a principios de este año la capital, y después realizará itinerancia en otras ciudades españolas.

CaixaForum Barcelona
Del 20/12/2007 al 27/04/2008

Llegan los caprichos del Apolo


El ciclo Caprichos de Apolo llega a su cuarta edición, con una oferta que vuelve a apostar por nombres consagrados, artistas de culto y grupos emergentes. La sala se esfuerza en incluir a artistas que no han actuado nunca antes en Barcelona, así como a figuras difíciles de ver en directo, lo que lo convierte en una cita imprescindible y referencial para el público más exigente.

En el transcurso de dos meses pasarán por la Sala Apolo: la actitud punk y contestataria que caracteriza a The Mekons, nombre legendario que cumple ahora treinta años de carrera insobornable; el propietario del prestigioso sello Young God Records Michael Gira, con sus raíces folk-rock; dos bandas que tienen en sus filas a miembros de Tortoise, The Ex, Atomic y The Vandermark Five entre otros; bajo los nombres de Lean Left y Ingebrigt Haker Flaten Quintet, que ofrecerán un repertorio que va desde la improvisación y el talento, pasando por el free jazz, el post-rock y la electrónica menos convencional o la llegada desde Dinamarca de Efterklang, que practican un indie pop con tintes electrónicos entre otros muchas actuaciones que os detallamos a continuación:

MORR MUSIC showcase:
PEOPLE PRESS PLAY + BOBBY & BLUMM + THOMAS MORR DJ
18 de enero en La [2] de Apolo

MANUEL MOLINA & DIEGO CARRASCO
26 de enero en Apolo

MV & EE with The Golden Road + Daniel Gutiérrez
28 de enero en La [2] de Apolo

OLA PODRIDA
11 de febrero en La [2] de Apolo

JOE BATAAN Y LOS FULANOS
15 de febrero en Apolo

PLURAMON with JULEE CRUISE + Fovea Hex
17 de febrero en Apolo

JOE HENRY
18 de febrero en Apolo

EFTERKLANG + Murcof
19 de febrero en La [2] de Apolo

MICHAEL GIRA + (r)
22 de febrero en La [2] de Apolo

THE MEKONS
27 de febrero en Apolo

SILVER APPLES + Les Aus
10 de marzo en La [2] de Apolo

LEAN LEFT + INGEBRIGT HÅKER FLATEN QUINTET
(con músicos de Tortoise, The Ex, Atomic, The Vandermark Five,...)
17 de marzo en Apolo

http://www.sala-apolo.com/DOSSIER-Caprichos-de-Apolo-2008.pdf